martes, 16 de enero de 2018

La forma del agua

Una empleada de limpieza muda llamada Elisa (Sally Hawkins) descubre que a donde trabaja han llevado a un espécimen sinigual, un anfibio humanoide (Doug Jones), para estudiarlo. En el lugar es cuidado por un agente policial, Richard Strickland (Michael Shannon), y estudiado científicamente por el doctor Robert Hoffstetler (Michael Stuhlbarg). A Strickland le importa muy poco el espécimen, sólo quiere avanzar en su trabajo y pasar a otra cosa.  Strickland es cruel con éste monstruo, que recuerda a El monstruo de la laguna negra (1954). No obstante el anfibio del filme de Guillermo del Toro es tratado también de manera diferente, mostrando lo freak que es el director mexicano haciendo que la película sea una historia romántica.

Elisa es una mujer solitaria, en el filme esto está también en su vecino, el que hace Richard Jenkins, mejor amigo y cómplice de Elisa. A su modo Strickland también está sólo, sumido en la típica vida americana, pero con un trabajo especial, cuidar a un monstruo. Strickland es interesante, además de que Michael Shannon es un gran actor. Este hombre parece aburrido de su vida, pero está dispuesto a seguir hacia adelante a toda costa. Su problema es que es un tipo frío y excesivamente práctico, y esto no solo lo hace más fuerte que muchos otros sino también una mala persona. El mejor personaje del filme es sin duda Strickland, aunque más tarde caiga en la convencionalidad de que se cuente una historia made in Hollywood.

Lo que sale del lugar común en ésta propuesta es el hecho de cómo se llega a tratar más tarde al doctor Robert Hoffstetler, un agente ruso encubierto en la guerra fría de los 60s, que finalmente es pura nobleza, por encima de cualquiera de sus trabajos. Y cómo Guillermo del Toro retrata la vida sexual de su protagonista, una perfecta Sally Hawkins, en un mundo que parece en varios momentos el de Amelie (2001). Ciertamente luce todo una locura, pero Guillermo del Toro de la forma más inocente, salvo lo sexual, los desnudos y la insinuación de la dependencia de Elisa de la masturbación (que lo tratará de contrarrestar comiendo cereal y, desde luego, no le funcionará) lo hará ver muy poético, con musical y baile clásico incluido. Para esto, realmente su anfibio humanoide, salvo por unos momentos a lo E.T. (1982), se comportará tan salvaje como El monstruo de la laguna negra. Apenas se comunicará (aparte de decapitar a un gato de una mordida), aunque con Elisa será muy dócil, a cambio de unos huevos duros (disculpen la ironía anexa de un vulgar doble sentido).

Pero metiéndote en la fantasía, aventura y simpatía del relato de Guillermo del Toro, con unos ataques de justificada crueldad (que otorgan madurez al producto y reducen lo cursi), sumando algo de buen noir, el filme gustará bastante. Es prácticamente ineludible caer rendido al muy noble y dulce sentido que busca dejar la película, el de aceptar el amor poniendo lo físico en un muy segundo plano, éste no importa, entendiendo cómo el amor verdadero sin límite alguno desaparece la soledad, la tristeza y genera un estado de felicidad y fortaleza contra todo pronóstico. Éste sencillo, pero potente mensaje es honestamente hermoso. Manejado a través de un escape y persecución romántico el filme brillará de la mano de sus extravagancias, justificadas, en una bonita historia de amor con su toque de horror. 

martes, 9 de enero de 2018

The Florida Project

Una madre joven llena de tatuajes y una actitud inmadura vive con su hija pequeña en un motel cerca de Disneyland. Halley (Bria Vinaite) es ésta madre y Moonee (Brooklynn Prince) es la hija. El director Sean Baker vuelve a retratar la parte fea y pobre de Estados Unidos, tomando de partida estados como California y Florida que tienen mucha belleza y son lugares de asiduo turismo, pero Baker muestra la cara más humilde o poco visitada en la actualidad de estos estados americanos, la que pasa necesidad y sobrevive como puede. Es curiosamente una mirada social de gente marginal, basada de forma importante en su economía.

El filme de Baker muestra gente que es a pesar de, gente con personalidad y actitud, muchas veces con cierta soberbia, su toque de vulgaridad y algo de criminalidad. Moonee es una niña alegre y traviesa de 6 años de edad, que juega y hace mataperradas con sus amigos del motel. No siempre son niños angelicales y tiernos, tienen su lado insoportable. En ello hay balance. Baker no apuesta por entero a ninguna cara, ni a lo sórdido ni a lo enternecedor, pero apunta más, desde luego, a la empatía infantil, al perdón que otorga la edad y la precariedad.

El administrador del motel lo interpreta el talentoso Willem Dafoe, es el que tiene el poder. No obstante, es justo y tiene sensibilidad. Se debe también al dinero, pero es colaborador y entiende a Halley. Baker suele ser muy cool en el sentido de trabajar con la onda tipo hip hop, es decir, juega con el delito, la insolencia, el libertinaje.

The Florida Project (2017) se alarga en la intrascendencia infantil, en las correrías de los niños. La joven madre interviene y le da un toque realista de vulgaridad mezclada con personalidad. No todo es negativo en ella, Baker nunca es total con sus personajes, más bien hasta es comprensivo con sus tantos defectos. Están para que los conozcan y los acepten, no para imponerles la autoridad, la vida ya los golpea bastante y llevan siempre las de perder, por lo que suelen ser rebeldes sinvergüenzas, gente fuerte con su propio código de vida marginal.

Finalmente es la realidad del mundo la que más los golpea, aunque tienen el cuero duro. Igualmente Baker no deja de hacerlos soñadores, nobles y sentimentales en alguna forma, tanto como sobrevivientes orgullosos. Les da momentos de placer en medio de todo, los hace siempre seguir adelante (la naturaleza humana). Moonee vive en un mundo de luz aun en el contexto de su existencia. Tiene ya desde temprano su personalidad. La propuesta es ver ese lado oculto, golpeado, al pie de la ilusión y la vida perfecta. Gran parte del metraje está en un solo lugar, ese motel barato al lado de Disneyland, mientras los niños yacen revoloteando.

sábado, 6 de enero de 2018

The Disaster Artist

James Franco logró sobresalir, tener éxito, hacerse un lugar importante en el cine de Hollywood, luego decidió convertirse al cine marginal, a un tipo de cine independiente, sin abandonar del todo el cine más comercial, y no era tan interesante a decir verdad, pero ha seguido trabajando con un temple de acero, y finalmente su esfuerzo ha rendido fruto. Ha hecho una gran película, sin perder su estilo outsider, ha conseguido una voz contundente.

The disaster artist (2017) es la historia de la relación entre dos mejores amigos, Greg Sestero  (Dave Franco) y Tommy Wiseau (James Franco). James Franco en cierta forma parece identificarse con Wiseau, el querer tanto que escuchen nuestra voz, visión y ser reconocidos, lo mismo que el lado outsider de James Franco, aunque Wiseau lo hace de una manera muy diferente al común denominador. Wiseau y Sestero son actores muy malos, sin talento, pero tienen el sueño de ser actores celebrados y deciden hacer una película, The Room (2003), una película que ha sido considerada de las más malas que se han hecho, pero que logró convertirse en una obra de culto, una película que quien la ve por más mala que es le divierte, se hace querer, como en la película de Franco, que la gente se mata de la risa viéndola, y aunque no fue esa la intención de Wiseau que la ve seria y profundamente ésta provoca amor.

La película que dirige y en la que actúa James Franco es la historia del backstage de The Room, es como ante la frustración de no poder despegar en sus carreras actorales Sestero y Wiseau hacen su propia película de aceptación, ponen en circulación el sueño de sus vidas. En todo esto primero hay un lado perdedor en Wiseau, un tipo misterioso y con mucho dinero, pero extravagante y naif, que salta a poner en acción su meta, un tipo de triunfo frente a las adversidades, un poner en práctica nuestra voluntad contra todo pronóstico, es la lucha de la voluntad y hacer lo que dicen que no podemos hacer, es un canto optimista para cualquiera, vencer la realidad. Luego Wiseau, un tipo raro, distinto, tiene choques, muestra un lado poco simpático, pero eso lo hace muy humano, complejo y transparente, James Franco construye un tipo de verdad. Sestero en cambio es como lo apoda Wiseau, un rostro de bebé, un niño bonito, aunque alguien sin talento. No tiene aparentemente puntos flacos, pero es Wiseau quien pone en marcha su sueño e independencia.

Una curiosidad del filme es que Dave Franco no tiene el tipo físico del verdadero Greg Sestero que tiene tipo de modelo, pero es un buen actor. Esto no es una regla, pero el mundo es así de impredecible. Dave Franco, el hermano de James Franco, hace de un Greg Sestero muy amable y buena persona, el filme se basa en el libro de Sestero y en una inquebrantable amistad y entrañable complicidad que dura hasta hoy en día. Lo curioso además del filme es que en The Room el personaje de sestero es un traidor. Wiseau es un tipo raro, pero muy interesante, le sobra la personalidad. Todas sus locuras están de lleno en su película, como querer enseñar el trasero en escenas sexuales, o en mostrar a un héroe al que el mundo –reflejado en su novia- le paga mal, y termina poéticamente tras un momento violento desesperado.

The Room es un filme realmente entretenido y muy americano, también muy imperfecto, porque Wiseau ve el mundo de manera distinta, su personalidad es diferente a la mayoría, y eso lo plasma con espontaneidad y fuerza en su filme, lo que rescata James Franco y hace de The disaster artist un filme que brilla por su nobleza y autenticidad. Wiseau impone en The Room su condición humana, y todo ello está impreso e identificado en The disaster artist.

The disaster artist tiene una comedia que da risa, su banda sonora también tiene gracia y propone intensidad en su momento. La relación central de esta película además es muy poderosa. Wiseau y Sestero son un gran dúo que sueñan con ser James Dean. A Sestero lo inspira Home Alone (1990), así las bromas van saltando y ganándonos, y el relajo y el conflicto atrayendo la atención. Es el trance de perdedor a triunfador con algo muy propio, con nuestra mayor honestidad, y esto les paga, aunque no sea el camino típico. Y eso es el filme de James Franco y The Room, el triunfo del outsider, del que le dijeron que no podía y lo hizo.

A Quiet Dream

Una chica dueña de un bar comparte sus días con tres mejores amigos que a vista y conocimiento abierto suyo están enamorados de ella, tratan de tener una aventura con ella, buscan enamorarla en cuanto se descuida, pero aunque no los desestima de raíz, los defiende y anda con ellos para arriba y para abajo no acepta a ninguno. En el camino los pretendientes también se relacionan con otras mujeres, aunque por ahí le sacan a su amiga un beso o algún roce. Ésta es una amistad liberal, pero de poco aire sexual (por más que ellos quieran), la chica mantiene el desinterés en ellos, sólo los ve como amigos, aunque queridos. Aparte de ésta relación importante en el filme del chino Lu Zhang en ésta película coreana, semejante al cine indie americano, vemos intrascendencia y extravagancia por doquier.

Se le agrega al padre de la chica que está aparentemente desembarazado del mundo, no puede comunicarse, moverse y yace en silla de ruedas, que hacen ver como una carga para la chica protagonista, pero que a ratos habla mágicamente y se defiende. Es una propuesta muy sencilla, en blanco y negro, que es todo lo indie que puede querer ser, pero que aun así le fastidian los filmes que se realizan en tiempo real como ver a alguien comiendo fideos por una eternidad. El filme tiene humor negro y su lado melodramático, todo acomodado artísticamente como en una postal de cine rebelde y minoritario. Pero a pesar de que es extravagante y busca ser outsider, tiene un lado íntimo que se acerca al cine amable, además de su humor y relajo.

Es un filme que trata de ser inteligente y audaz y lo es a un punto, pero es algo intrascendente. La relación con la chica es lo mejor del filme, por su naturalidad, por solventar una relación de 4 personas, una mujer y tres hombres jóvenes, y no hacerlo vulgar, sino sorprendentemente hacerlo muy cotidiano y normal. Incluso la chica dice a secas, que ellos son sus hombres, y no se trata de dinero, ella es independiente y autosuficiente. Son ellos tres los que incluso son vistos como perdedores y ella con un gran corazón por aceptarlos y hasta soportar la presión de que la estén persiguiendo y “molestando”. Ella no es una mujer promiscua, aunque uno pudiera creerlo, permite algunas pequeñas cosas, pero no tiene sexo con ninguno, marca distancia en cuando a tener algo con ellos.

Cuando llega un tipo apuesto en moto a su bar ella sí queda flechada en el acto, pero es como algo curioso u ocurrente, más que formal o muy serio. En cierta manera este filme es como una comedia de situaciones, pero con un tono de cine indie, de cine discreto, donde hay sequedad, mucha calma y una irreverencia que pretende un humor refinado. Hay tonterías también, y momentos para la foto, como una seguidilla de rarezas tras otras, pero a ratos se le siente la dificultad de caer en la originalidad. No obstante es un filme simpático que sigue la estela del cine del hoy tan popular para la crítica de cine minoritario, Hong Sang-soo.

jueves, 4 de enero de 2018

Sha Po Lang (trilogía)

SPL: Sha Po Lang (Kill Zone)

La primera película la dirige Wilson Yip, antes de que haga su fenómeno sobredimensionado la saga de Yip Man. SPL: Sha Po Lang (2005) vale su peso en oro por su desenlace, totalmente sorpresivo, inesperado y sanguinario, y por la pelea impresionante del final entre Donnie Yen y Sammo Hung que está llena de acrobacias (Sammo Hung es una persona bastante gruesa, pero se mueve con tremenda agilidad y dominio marcial), saltos, caídas y proyecciones, es una pelea bastante aérea y que va destruyendo todo alrededor, tiene una brutalidad grandilocuente, rápida y explosiva, con su bien aplicado toque de exageración. Hung es Wong Po, jefe de una mafia china, de una Tríada, que el detective de policía Chan Kwok Chung (Simon Yam) se ha propuesto llevar a la cárcel aunque sea trasgrediendo la ley. Wong Po manda a matar a un testigo y a su esposa, el detective Chan Kwok adopta a la hija de los difuntos, pero espera morir pronto, tiene un tumor. Antes querrá vencer a Wong Po. 5 policías, incluidos Chan Kwok y el personaje de Donnie Yen, se unen para atrapar a Wong Po. El asesino que mató al testigo y a su esposa es interpretado por un joven Wu Jing y maneja de forma espectacular los cuchillos. Una de las peleas gloriosas del filme es entre Donnie Yen y Wu Jing en un callejón. Donnie Yen usará un bastón de fierro para enfrentarlo. Antes el asesino Jack (Wu Jing) irá tras los policías. Simon Yam aunque no es artista marcial sino actor igualmente tiene escenas de acción emocionantes, pero el peso marcial recae en Donnie Yen que es todo un maestro del combate cuerpo a cuerpo. SPL: Sha Po Lang recuerda a las mejores películas del maestro Johnnie To.

Sha Po Lang 2: A Time for Consequences (Kill Zone 2)

Las películas de Sha Po Lang no tienen conexión entre sí en cuanto a historia, cada una propone un nuevo relato y hasta mismos actores interpretan otros papeles aunque como Sha Po Lang 2 (2015) ha dejado pasar 10 años desde la primera hay actores a los que no se les reconoce con facilidad como es el caso de un más viejo Wu Jing que interpreta a Chan Chi-Kit, un policía de encubierto que al ser descubierto es entregado a una cárcel en Tailandia con un director corrupto que está asociado a una mafia de tráfico de órganos y al mafioso Mr. Hung (un irreconocible Louis Koo). Wu Jing es el sobrino de otro policía (Simon Yam) que quiere hallarlo. Mr Hung necesita un trasplante muy raro y hará todo por conseguirlo. En el filme hay varios artistas marciales impresionantes como Tony Jaa que hace de un guardia tailandés que necesita también un donador urgente para su pequeña hija de 8 años. Tony Jaa tiene peleas en toda magnificencia, muchas, como cuando hay rebelión y fuga masiva en la cárcel tailandesa al tratar Chan Chi-Kit de escapar. El director hongkonés Cheang Pou-Soi es otro genio del cine de acción y propone múltiples y vistosas peleas, intensidad y adrenalina a raudales. Chatchai (Tony Jaa) dudará si corromperse a favor de salvar a su hija o cumplir con su deber moral y ayudar a Chan Chi-Kit con quien peleará más de una vez. En el filme hay nuevamente un asesino bendecido con el uso de los cuchillos y Simon Yam padecerá mucho dolor y peligros en su lucha por liberar a su sobrino. El director de la cárcel interpretado por Zhang Jin, otro artista marcial muy dotado, propondrá unas peleas y coreografías totalmente brutales contra ambos héroes a la vez, contra Tony Jaa y Wu Jing. Sha Po lang 2 tiene escenas de acción más prominentes, abundantes, e incontables vaivenes, y es más cool que su antecesora –hay hasta una persecución en vehículos- salvo la pelea central entre Sammo Hung y Donnie Yen que es de las más apabullantes y sobresalientes del séptimo arte, sumado a su cierre brutal, que no logra superar. Sha Po lang 2 se fija más en tratar de impresionarnos visualmente que en darnos una historia original, aunque resulta solvente, mantiene el interés y no resta al producto, como tener una parte enternecedora con una niña y sus sueños de recuperación. Tony Jaa muestra su lado más sensible como padre, mientras el genial Louis Koo tiene un rol pasivo, más de diálogos inteligentes y desesperados, es el eje, la mente tras los conflictos.

Sha Po Lang: taam long (Paradox)

Vuelve a la dirección Wilson Yip, y toma algunos elementos de la película de Cheang Pou-Soi, pero creando una historia nueva. La hija de un policía hongkonés llamado Lee Chung Chi (Louis Koo) es secuestrada en un viaje a Tailandia, su padre que ha sido un mal padre aunque paradójicamente ama a su hija a su manera dictatorial va en su búsqueda y recibe la ayuda de 2 policías locales, Chui Kit (Wu Yue) y Tak (Tony Jaa). Chung Chi irá hasta las últimas consecuencias por hallar a su hija, y se enfrentará a una red de tráfico de órganos que tiene ramificaciones en el poder político y corrompe hasta a la policía. Louis Koo no es artista marcial pero como Simon Yam es de los mejores actores que posee Hong Kong y trabajan muy bien también el cine de acción, y tiene escenas muy bien coreografiadas, llamativas, veloces y singulares, como cuando va en busca de la mafia de órganos y va peleando y desarticulando uno por uno a cada matón que se va encontrando. Wu Yue domina el Wushu y sus peleas son más grandilocuentes y espectaculares. Ambos son los héroes del filme y se reparten la acción. Su gran enemigo de intercambio de golpes es Sacha (Chris Collins) que brinda los 2 mejores combates del filme, uno bastante extenso contra Tony Jaa que es una delicia de combate y otro con machetes y cuchillos enormes contra Louis Koo y Wu Yue. Esta pelea es altisonante y van destruyendo todo alrededor, con proyecciones de golpes poderosos. Hong Kong y el cine de acción y arte marcial son una de las mejores expresiones de combate del mundo en el séptimo arte, sus coreografías son muy violentas, subyugantes, hermosas y muy originales. A este filme se le agrega un buen thriller, toda la pesquisa por hallar a la hija de Chung Chi. 

lunes, 1 de enero de 2018

Call Me by Your Name

Un muchacho de 17 años vive con sus padres un verano en el norte de Italia en 1983, su nombre es Elio (Timothée Chalamet). Su padre, un estudioso de la arqueología griega, trae consigo un asistente llamado Oliver (Armie Hammer). Elio vivirá su primer amor con Oliver, en ésta historia romántica gay.

El filme será primero la indiferencia de Oliver por buen tiempo para pasar a la seducción de los diálogos y acercamientos sutiles y terminará como un idilio perfecto para ambos. En un inicio el filme los pretende muy cultos, y esto le quita gracia al producto, suenan disforzados y engreídos, aunque la elegancia sea también una virtud del filme, cuando estamos acostumbrados a figuras más pedestres en éste ambiente.

El filme va progresivo, se toma su tiempo en generar la atracción abierta, que cuando llega los vuelve a ambos tal cual unos niños felices. Esa naturalidad para la interrelación es parte importante del filme, se trabaja mucho con la cotidianidad de la vida intelectual y placentera. En Call Me by Your Name (2017) hay cierta discreción, pero no hay polémica ni lamentos, que no sea un corazón roto. El filme son unas vacaciones paradisiacas, leer libros, escuchar música, nadar en un río, hacer deportes playeros, tomar, bailar, conversar, tener mucho tiempo libre.

Elio también tiene una relación heterosexual, con la guapa y encantadora Marzia (Esther Garrel), que es muy dulce y desnuda escultural. Las escenas de sexo centrales son cuidadas, pero consistentes, no es ser vulgar, tampoco carecer de autenticidad. Hay mucho juego entre ellos, el filme se divide en tres etapas, acercamiento y distancia, compenetración y pasión, y despedida, en esto último el filme busca ser poético. A lo que se agrega un contundente y franco monólogo de parte del padre de Elio, interpretado por Michael Stuhlbarg. Venía sonando irreal, se oía demasiado permisivo, hasta que el padre hace una confesión y todo toma forma y credibilidad. Como dice un diálogo, la situación de Elio es la perfecta para él.

El filme no es en nada la típica película de tortura gay, de homofobia, y de superación, sino es una celebración de ésta opción sexual, casi como en un mundo alternativo donde es tratada la relación de manera idéntica, libre y satisfactoria, como cualquiera heterosexual. Elio más bien hará recurso de su personalidad, que la tiene definida, aparte de ser muy inteligente, para conquistar a Oliver, quien por ser algo mayor tiene más reparos y marca distancia.

Donde es más débil -adrede y necesario- Elio es en su sensibilidad, en pasar por su primer amor, porque no tiene dudas sexuales y es hasta audaz con ambos sexos, pero aún está descubriendo el mundo y eso engrandece el filme. Así compensa el ser un chico con tantas habilidades intelectuales que lo puedan convertir en algo fantasioso, demasiado idealista, por eso cuando estos dos amantes dejan tanta mención sabia y pasan a simplemente juguetear, emborracharse y tontear el filme toma más fuerza y realidad.

Call Me by Your Name es un retrato delicado, del italiano Luca Guadagnino, basado en la novela de título homónimo del 2007 de André Aciman. No es un filme agresivo, pornográfico y vulgar como otras muestras contemporáneas de temática gay como La noche (2016) y El desconocido del lago (2013), más bien es mucho más universal y creativo, una clara imagen natural de la homosexualidad hacia lo romántico y esencial.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Lady Macbeth

Esta película recorre la delgada línea entre el martirio, que otros nos propinen daño y uno lo reciba pasivamente, y convertirse en una despiadada y calculadora asesina en consecuencia. Ésta será la reacción de Katherine (Florence Pugh) cuando conozca a Sebastian (Cosmo Jarvis), cuando se enamore apasionadamente de él. Primero será vendida en matrimonio a un hombre que la rechazará sexualmente a pesar de ser una bella y dócil mujer. Su suegro la maltratará al mismo tiempo que su ausente marido. En ese escenario ella mutará, hasta observar la persona brutal en la que se convertirá.

La historia inicialmente resulta la lucha por la libertad y el feminismo del personaje para después convertirse en un ser repudiable. Es un retrato duro y potente de la mente criminal, que otorga pocas concesiones. Es ver como se pudre la mente, y se convierte la protagonista en alguien que ya no puede contenerse ni justificar su proceder. En esto el filme es valioso, porque no pretende un camino fácil. El filme se basa en la novela Lady Macbeth of Mtsensk, del ruso Nikolai Leskov. Ya el sobrenombre de Lady Macbeth lo dice todo, empieza con ideas que buscan redención y termina en la peor crueldad humana.

Esta propuesta tiene una fuerte carga sexual, escenas sensuales, intensas y muy provocativas, sin llegar a lo explícito. Más tarde llegará la corrupción y el deterioro. Está ubicada la trama en el siglo XIX en la Inglaterra rural. Lady Macbeth (2016), del inglés William Oldroyd, es un clásico pero contundente relato de una figura criminal, ese que trata de justificar su manera de ser aduciendo que es producto de su vida. No se niega que ella empieza sumisa y su esposo y suegro la humillan sin razón, constantemente, la tratan terriblemente. Pero en silencio algo cambia dentro de ella, de forma violenta, donde ella será siempre hermética. Sus acciones son extremas y llegará a perder la consciencia, si su fin así lo requiere.

El filme tiene elegancia, el filme trasuda belleza visual, aun tratándose del campo. También hay una relación con la sirvienta Anna (Naomi Ackie), quien sufre incluso más que la protagonista. Uno puede pensar que es algo racial, pero la película lo termina desmintiendo con otros personajes de color y sus relaciones y lugares sociales. Esto pasa a segundo plano, y más es el abuso hacia la condición de siervo, de empleado. Es el poder de la riqueza y en la posesión material incluye a las personas. Katherine romperá con todo, su libertad será absoluta, sus deseos terminaran equivaliendo y más, sobrepasando, su martirio.

Es un filme pasional en todo sentido, de amor y muerte (desnuda su esencia), pero sin llegar a la telenovela, lo criminal será oscuro y no superficial. El cambio de conducta será muy sutil, en todo esto yace lo mejor de la película. Katherine es un personaje muy rico, una fémina poderosa. Se le ama, se le odia, te conmueve, la repudias. La bella Florence Pugh tiene de vulgar como de refinada. Su mirada estática con su corsé  y vestido en forma de campana de la época victoriana, mirando de frente, lista para una fotografía, marca de la película, es enigmática y perturbadora. El filme es muy cinematográfico en su olor de antaño.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Scary Mother

Ópera prima de Ana Urushadze, hija del director de cine georgiano Zaza Urushadze (Mandarinas, 2013). Ésta película está narrada de forma convencional, pero tiene una historia con varias rarezas, sobre todo en la protagonista, Manana (Nato Murvanidze), aunque, claro, como dice el título, es una madre que intimida y esto se debe a un toque de locura en ella, que implica la libertad intelectual de Manana, ya que quiere ser escritora, pero su familia, especialmente su esposo y su padre, no yacen muy contentos con el manuscrito de su libro ya que tiene mucho de autobiográfico y hasta lo consideran pornográfico.

La película de Ana Urushadze llega a explicar todo, en la voz de los personajes. Se entiende que Manana se está liberando del yugo de ser ama de casa, de un esposo que trata de controlarla siempre y de un padre que estuvo ausente en su vida prefiriendo su profesión. Ella, como dice la película, se ha convertido en un monstruo de libertad e imprevisibilidad, que tiene hasta de demente. Lo que ella quiere es publicar su libro como bandera de esta liberación familiar. 

El filme tiene a Manana haciendo cosas raras, como pretender una aventura con su editor y amigo Nukri, un anciano un poco lento y medio raro, que le ha preparado un cuarto con luz roja para que ahí permanezca hasta terminar el libro que él alaba como obra maestra. El marido, desde luego, está molesto, pero no puede contra la transformación, rebelión, de su mujer. El cuarto rojo simboliza la zona prohibida. Manana atraviesa un puente a cada rato para salir de su casa, éste es otro símbolo, entre ambas vidas, la pasiva (dominada) y la activa (libre), el puente es el tránsito de una vida a otra, el meollo de la narrativa.

Si el filme no se explicase uno pensaría seguramente que Manana es un personaje absurdo, porque tiene mucho de ridícula e infantil en sus acciones, en contraposición de su marido que es pura seguridad y normalidad, y sus tres hijos tranquilos y maduros. Manana es como que quiere ser freak a una edad avanzada, como que quiere ser una Gloria (2013), cuando antes ha sido prácticamente un muerto dentro de su familia. Una persona sin identidad ni fuerza. Incluso Manana hace las cosas con cierta timidez, pero sin rendirse a sus nuevos anhelos.

Manana quiere desnudar su alma y en el trayecto señalar los puntos débiles de su familia, una forma de redimir su sojuzgamiento y tomar una pequeña venganza, humillar a su marido y a su padre, las figuras patriarcales, machistas, omnipotentes y dominantes de su existencia. Es una liberación que visualmente no es explosiva ni furiosa, pero busca lo mismo, con la locura y extrañeza de Manana, he ahí su originalidad como película, que finalmente opta por la convencionalidad y amabilidad al explicar punto por punto lo que hemos presenciando.

Three

La nueva película del maestro del cine de acción Johnnie To es una película que demora en proponer acción. Una hora de película tiene que pasar primero para contextualizar la trama, moviéndose alrededor de una neurocirujana, la Dra. Tong Qian (Wei Zhao), proponiendo una crisis profesional y emocional a la Doctora. Algunos pacientes y familiares le reclaman sus pérdidas, aunque ésta mujer hace su trabajo con pasión, bajo una ética irrompible, pero las cosas le salen a veces mal, y debe aceptar que su trabajo es así.

En la otra parte, la parte emocionante  y la que importa mucho más, tenemos a un criminal con una bala en el cerebro que se niega a operarse, mientras sus secuaces andan sueltos y prometen violencia. Más tarde irán en busca de su compañero. El criminal lo interpreta Wallace Chung, y es un criminal con aires de intelectual, suele dar citas célebres, pero esto en realidad más que darle identidad y carisma le hace ver efectista y petulante. Más pesa la audacia y la picardía que maneja como criminal, de estar atento para escapar, y de paso torturar psicológicamente al policía que le disparó, el inspector Ken (Louis Koo), que tiene miedo que lo vayan a delatar, porque disparo sobre el criminal desarmado.

El filme plantea una decisión moral, acabar con esta pandilla de criminales y erradicar la posible acusación o cumplir con su deber, cuidar y salvar la vida del criminal capturado. El filme demora en llegar a la potente balacera que plantea el rescate y el pedido de ajusticiamiento del inspector Ken, en la estela de High Noon (1952) y Rio Bravo (1959). La acción es expuesta en cámara lenta, luego también hay mucha emoción en la definición del filme. Pero antes la propuesta genera abulia, salvo que el espectador sea de los que disfruta de esas series sobre médicos que abundan en USA y le caiga como anillo al dedo todos los dilemas que pasa la doctora Tong en su especialidad profesional.

Los que admiramos a Johnnie To por su poderoso cine de acción sentimos esa primera hora. No obstante se desliga un poco de la espera del rescate o una posible fuga y ésto se presenta de “sorpresa”, aunque si seguimos al pie del cañón es justamente esperando acción. El filme pudo acortar su contextualización –detallada- y hubiera quedado mejor, pero la última media hora finalmente paga un poco la primera hora. Tanto la parte del hospital como la del criminal hablan de lo mismo, de la moral y la ética, pero aunque Johnnie To ha hecho ambos cines en su carrera, el To que uno quiere es el que hace con Koo y Chung, y le falta. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

A Christmas Story

Se acerca la navidad y Ralphie (Peter Billingsley), un niño de 9 años, quiere un regalo especial, un rifle de aire comprimido del que se sabe hasta el modelo, pero sus padres dicen que puede herirse con el arma y todo parece que no se la darán. Ralphie de adulto va contando la historia y lo que pensaba por entonces en voz en off. En el filme de Bob Clark vemos como Ralphie trata por varios medios de convencer a sus padres. No es lo único del filme, la trama alberga toda la vida diaria de Ralphie, su hermano menor Randy, su viejo –que es como lo llama en su mente- interpretado por Darren McGavin y su madre (Melinda Dillon).

Ralphie es un niño común, muy astuto y despierto pero bondadoso y buen niño. En el trayecto a su escuela sufre de bullying por dos pequeños matones. El filme está contado con bromas inocentes en general pero potentes, sin medias tintas. Ésta propuesta es familiar, y carga mucha ternura. Es un filme que se mueve en base a la visión infantil del pequeño Ralphie, donde vemos inclusive sus fantasías y sueños. Es un filme carismático y que exuda nobleza.

El padre recibe de premio una lámpara en la forma de una pierna de mujer de cabaret y su esposa la detesta. Él quiere que todos sus vecinos la vean, ella desaparecerla. Es el último bastión de su libertad sexual, versus la vida casera. Pero lo feo que es como decoración es en realidad la lucha de una libertad entregada hasta el mínimo y la inocencia de la nostalgia de la galantería. Esto representa una de las mejores expresiones narrativas del filme.

El mundo infantil de Ralphie también está bien dibujado, pero es algo ñoño. No obstante el niño y su vida resultan dulces por su parte. Es como volver a esa etapa de felicidad, donde algo que anhelamos y parece intrascendente para muchos es el gran conflicto de nuestras vidas. El bullying está tratado con humor aunque se resuelve de forma más seria. El filme da mucho lugar a la vida cotidiana del niño y como filme familiar es lo más suave y clásico.

Los padres de Ralphie son muy amorosos y próximos a sus hijos, pero para nada se dan empalagosos ni sobreprotectores, también tienen su carácter, pero escuchan, comprenden y tienen de permisivos. Son padres que muestran equilibrio sin ser fantasiosos ni demasiado ideales. Ralphie es un niño sano con ellos, pero no deja de ser muy racional, sabe discernir. La interrelación con los padres es importante en la película, es un trabajo prominente, especial en el séptimo arte. El trato es constante y está lleno de sorpresas.

El carisma e idoneidad y el cariño que se gana el reparto es indiscutible, todos están perfectos y bien adaptados a la historia. A Christmas Story (1983) se contextualiza tiempo atrás, se circunscribe a una época mucho más clásica que los 80s no especificada, y a esto se le suma estar en algún pueblito típico de EE.UU. El filme es muy norteamericano, las figuras se comportan en el término medio y preciso. No hay personajes estrambóticos ni escandalosos ni efectistas, hay más bien gente promedio, es un filme suelto, que no fuerza nada.

La mejor broma que he visto en el filme es cuando vemos desde los ojos –literalmente- de Ralphie como es ir al centro comercial a pedirle el regalo navideño a Papa Noel, y terminar recibiendo una patada de la bota de un hombre harto de su trabajo. La navidad recorre todo el filme, y es poderosa como tema, exhibición y emociones. El filme es un cúmulo de experiencias memorables de orden común, clásicas para muchos, pero no menos cautivantes. Su identificación general, aunque sea de la sociedad americana, es muy notable.